Actualidad de interés para los ingenieros

Falsos mitos de la tecnología

¿Producen los portátiles impotencia? ¿Daña el microondas los alimentos? ¿Es peligroso usar el móvil?


Ni los cactus absorben la radiación del ordenador, ni los iPod nos dejan sordos. Crecen las leyendas urbanas alrededor de la tecnología. Muchas son consideradas leyes científicas. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?


10/07/2009
Redacción IIE

La radiación que emiten los teléfonos móviles no tiene riesgos demostrados para la salud humana
La radiación que emiten los teléfonos móviles no tiene riesgos demostrados para la salud humana
Dijo Henry Ford que “el verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”, pero los falsos mitos que la rodean no ayudan demasiado. ¿Quién no ha oído alguna vez que el Ipod produce sordera o los portátiles impotencia? ¿Qué hay de cierto en estas leyendas? Con la ayuda de el diario El País le desvelamos estas verdades a medias, consideradas teorías científicas.

Se cree que el microondas daña los alimentos, pero lo cierto es que sus ondas, con una frecuencia de 2.450 MHz, generan una agitación de las moléculas de agua que es la responsable de calentar el alimento, pero no lo contamina, aunque sí es cierto que los utensilios de plástico o de metal liberan toxinas. Según la bioquímica Olga Cuevas, este baile de moléculas, desorganiza los constituyentes y es muy probable que forme una gran cantidad de radicales libres, lo que tiene un efecto desvitalizante del alimento que apenas se observa en personas sanas, pero debilita a las enfermas.

Hace un par de año la BBC emitía un documental sobre el Gran Colisionador de Hadrones en el que advertía de que la Tierra podía ser destruida por agujeros negros creados por el este sistema. El anuncio fue desmentido por la revista Physics World: “Los aceleradores de partículas no pueden producir agujeros negros”. Los físicos ya habían tenido en cuenta este peligro y lo habían desechado cuando se construyó el Colisionador de Iones Pesados Relativistas en el Laboratorio Nacional de Brookhaven, en 2000.

¿Móviles peligrosos?
¿Es peligroso usar un móvil en una gasolinera? Desde hace 10 años corre por Internet una carta que, supuestamente, manda un gerente de la compañía Shell, advirtiendo del peligro de repostar gasolina mientras se habla por teléfono móvil o cuando éste suena, ya que el timbre puede hacer saltar una chispa. Esto es imposible, explica José Luis López, de VS Antivirus, ya que los móviles modernos no llevan elementos que produzcan chispas, por eso jamás ha ocurrido un accidente así. Tampoco son peligrosos en un avión. Es cierto que pueden generar interferencias de radio cada vez que emiten una señal para conectarse con la estación base. Por eso la Comisión Europea permitió el móvil en los aviones con la condición de que éstos llevasen tecnología que conectase, a una frecuencia baja, los celulares vía satélite y no a las redes terrestres, que era lo que causaba interferencias en las comunicaciones. Los móviles tampoco generen averías en los electrodomésticos o interfieran en los aparatos de hospitales, aunque hay que tener precaución con los marcapasos y audífonos, según el estudio “Enterrando los mitos médicos”, de la Escuela de Medicina de Indiana y publicado en el British Medical Journal.

Los móviles utilizan radiaciones electromagnéticas en el espectro de las microondas, pero son transmisores de baja potencia. Según la Organización Mundial de la Salud, esta radiación no tiene riesgos demostrados para la salud humana. Tampoco la emitida por las antenas de telefonía móvil. El único efecto es un leve aumento de la temperatura en las partes del cuerpo en contacto con las radiaciones. La OMS también ha estudiado otras contraindicaciones no demostradas, como cambios en los patrones del sueño y la actividad cerebral. Recomienda reducir la duración de las llamadas y alejar los móviles del cuerpo.

Somos la generación que más ha usado el dedo pulgar. Y lo hacemos para escribir sms.
El exceso nunca es bueno y al escribir demasiados mensajes estamos dañando nuestros dedos e incluso produciendo paralización o artritis. La doctora Sadie Plant, de la Unidad de Investigación de Cultura Cibernética de la Universidad de Warwick, en Canadá, cree que los móviles y consolas están modificando el uso normal de los dedos y la habilidad se está desplazando del índice al pulgar. Eso no significa, afirma el arqueólogo Juan Luis Arsuaga, que en el futuro la especie humana vaya a tener un pulgar más desarrollado.


El iPod no será el que nos deje sordos, sino escuchar música con el volumen al máximo en un reproductor con auriculares de botón. Un estudio del Comité Científico de Riesgos Sanitarios Nuevos y Emergentes de la Comisión Europea dice que el volumen debe ser moderado, de forma que podamos escuchar también los ruidos de la calle y la gente que hay alrededor. Aquellso que usen un reproductor MP3 todos los días durante una hora a más de 89 decibelios podrían sufrir sordera.

Síntomas de un “enfermo” del ordenador
El síndrome del ordenador existe, y lo describe el informe Trabajar con el ordenador, de la CGT de Sevilla: fatiga visual, dolor de cabeza, miopía, dolores de cuello, hombros y espalda, problemas de muñeca y brazos y lesiones como tendinitis o síndrome del túnel carpiano (síndrome del ratón).

Es frecuente el hábitos de colocar cactus cerca de los ordenadores para absorber las radiaciones. Pero lo único que hace esta planta es decorar. No absorbe la radiación más que otra planta, animal, persona o cosa, explica Jesús Morales, ingeniero agrícola y director de Infojardin.com: “Los cactus pueden chupar grandes cantidades de radiación, la prueba es que sobreviven al sol del desierto, pero un cactus no es suficiente. Mejor es comprar un filtro o un monitor LCD, que emite muchas menos radiaciones".

Trabajar con el portátil en el regazo eleva hasta dos grados la temperatura de la zona testicular, haciendo disminuir la producción de espermatozoides. El Instituto Barcelona de Sexología lo confirma: "El calor en los genitales origina poca movilidad espermática y conlleva un riesgo de esterilidad. Es algo conocido por los camioneros que, al estar todo el día sentados, se les calientan los genitales". Pero no hay estudios que permitan afirmar que produce impotencia.

"Dada la baja exposición de las ondas no hay evidencias científicas de que los campos electromagnéticos producidos por routers sean perjudiciales". Según la OMS, trabajar con un router Wi-Fi al lado, en principio, no puede afectarnos. En cuanto a las ondas Wi-Fi en general, Ramón Roca, de la empresa Guifi.net, asegura: "La televisión o los móviles producen emisiones mucho más fuertes que el Wi-Fi, que sólo funciona por los tejados y no se mete en las casas ni baja a pie de calle".

Por último, uno de los mitos por excelencia: la creencia de que la silicona explota en el avión. La primera vez que circuló esta leyenda urbana en España se refería a la actriz y bióloga Ana Obregón, pero según las revistas de cirugía estética la explosión aérea de la silicona es tan falsa. El mito culpa a la explosión atmosférica, pero las cabinas de los aviones están despresurizadas y, aunque no lo estuvieran, la resistencia de las prótesis a los cambios bruscos de presión atmosférica o a un impacto es superior a cualquier órgano del cuerpo humano. Las prótesis pueden romperse, pero por un defecto de las mismas y no por la altura a la que viajen.



Leído 1038 veces