La Ingeniería de ICAI fue presentada el pasado miércoles en el Instituto de la Ingeniería de España, en un acto organizado por su asociación, al que acudieron un gran número de asistentes y ponentes de gran calado que representaban a la ingeniería en las facetas tecnológicas, empresariales y docentes.
Actualmente hay en España 5565 ingenieros licenciados por ICAI, de los que un 80% está asociado. De esta cifra, sólo un 14 % son mujeres, sin embargo su número en aulas va en aumento, lo que hace prever un cambio en el futuro, recordaba Juan Zaforras, secretario general de la Asociación de Ingenieros de ICAI. En todos ellos, las empresas buscan unos patrones que se ajusten los requeridos, y en los ingenieros de ICAI, encuentran una formación técnica intachable basada en una visión de futuro y un equilibrio entre el número de alumnos por clase e instalaciones. José García Moreno, director de Recursos Humanos de Red Eléctrica de España cree además que las compañías encuentran profesionales que saben trabajar en equipo y se identifican con la compañía, organizan y crean hábitos y tienen un espíritu que desea aprender.
“ICAI es un proyecto innovador desde sus orígenes desde un punto de vista social, pedagógico y tecnológico”, comentó Antonio Muñoz, director del Instituto de Investigación Tecnológica. La ingeniería ha contribuido al progreso de las civilizaciones hasta tal punto que los avances han transformado la sociedad del siglo XX. El siglo XXI nos propone así el gran reto de mejorar la calidad de vida de las generaciones venideras; en este contexto, la energía y los transportes concentran los futuros retos. Miguel Ángel Fornié, director de Sistemas de Control y Telecomunicaciones de Iberdrola, comentó que la ingeniería de ICAI ha contribuido sobre todo en los sectores de la telecomunicación y la informática y que a la vuelta de la esquina nos espera un futuro esperanzador que nos permitirá continuar la labor. En este sentido, recalcó que “el coche eléctrico y las redes eléctricas inteligentes nos ofrecerán grandes oportunidades de negocio que seguro podemos aprovechar”.
Andrés Ramos, profesor e investigador de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI aseguró que en la Escuela no sólo se imparte docencia, sino que también se investiga. “Somos líderes en la creación del producto y responsables en las empresas. Sin embargo, reconoció que el pequeño tamaño de la Escuela les obliga a reducir y concentrar los campos que se quieren investigar. Recordó que en los últimos 25 años, la Escuela se ha preocupado por el ámbito de las energías renovables, y prueba de ello son sus proyectos de investigación, el primero de ellos en 1984 sobe un análisis de sistemas eléctrico basado en energía solar y eólica. Bernardo Villazán, miembro del Instituto de Consejeros-Administradores, quiso hacer hincapié en la ausencia de ingenieros cualificados dentro de los Consejos. “En los países industrializados cada vez hay menos vocación de ingeniero porque los jóvenes no ven lo que la ingeniería puede aportarles. El papel de los ingenieros es muy modesto, debemos reforzarlo para que se convierta en un reclamo para las futuras generaciones”, sentenció.
Ingeniería y Desarrollo
Existen una serie de componentes para contribuir al desarrollo de una empresa de ingeniería. Desde su experiencia en Técnicas Reunidas, Jesús Cruz asegura que debemos tener un gran conocimiento tecnológico, una gran competencia en el mercado, ofrecer nuevas técnicas y métodos, mostrar un espíritu emprendedor, extender las áreas de negocio, invertir en la contratación y desarrollo de recursos humanos y estar presentes en los mercados internacionales. La ingeniería ha estado y está orientada al consumo, afirmó Javier López Bartolomé, presidente de Americas & Iberia de Wincor Nixdorf International. Y la formación de ICAI está orientada a lo mismo. “Estamos en la edad de oro de la ingeniería, de la necesidad de ingenieros especializados en cada área de la sociedad y nuestros ingenieros pueden aportar mucha calidad a ese trabajo, gracias a la formación técnica que recibimos.
Para hablar sobre ingeniería y solidaridad acudió al Instituto José María Arraiza, presidente de la Junta Directiva de Energía Sin Fronteras. “Estamos en plena crisis, y los culpables son la pobreza y el calentamiento global”, aseguró. Defendió que los ingenieros desempeñan un papel fundamental en la dirección del desarrollo: “tenemos que ser la palanca que propicie ese cambio”. El colectivo de ingenieros del ICAI ha aportado a la sociedad su trabajo, sus principios éticos, su honestidad y humildad, además de estar siempre presentes en los cambios de la sociedad del siglo pasado. “En Energía Sin Frontera, encuentran la posibilidad de devolverle a la sociedad, lo que éste les ha ofrecido”, concluyó´.
También estuvo presente en el acto Isaac Prada y Nogueira, ingeniero de proyectos y tecnologías de EADS Works Spain y colaborador habitual en medios de comunicación, quien quiso aportar algunas soluciones para paliar la falta de vocaciones que afecta a la profesión. Para los alumnos y potenciales estudiantes es necesario informar que la formación de ICAI es excelente, y que sus alumnos acaban en las principales empresas españolas. La relación profesor-alumno es cómo éste último quiera y, además, reciben una formación integral con una dimensión internacional. Para los ingenieros profesionales, Prada y Nogueira cree que ICAI les ofrece un reconocimiento profesional internacional y unas prácticas profesionales envidiables, además del asociacionismo y su mayor atractivo global: la marca ICAI.
En ICAI sólo el 30% de los alumnos que ingresan abandonan la facultad, frente al 80% de media nacional. También es significativo el dato de un año y medio extra para terminar los estudios, si lo comparamos con los 4 cursos que necesitan los estudiantes de otras facultades españolas. Además de recordar estas cifras, Fernando de Cuadra, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de ICAI en las ventajas de esta Universidad. “Ofrecemos una formación integral, que haga pensar y comportarse al alumno, tenemos una integración de distintos niveles que permite al alumno acomodarse a su propio ritmo y, el hecho de no ser pública, nos da más autonomía y nos obliga a hacer una investigación más aplicada”, argumentó.
Por último, Miguel Ángel Agúndez, presidente de la Asociación de Ingenieros de ICAI, resumió las ponencias y añadió que se debe trabajar para las personas, no para la sociedad. Afirmó además que los ingenieros deben aumentar su relevancia social a través del fomento de las relaciones con la vida social y política, la transmisión de los conocimientos y una mayor presencia institucional. Por último, destacó que la actitud del ingeniero del siglo XXI debe basarse en valores sociales a través del trabajo en Responsabilidad Social Coorporativa (R.S.C.).