El pasado 19 de diciembre el Instituto de Ingeniería de España acogió la sexta jornada del ciclo "La Ingeniería en nuestra sociedad. Presente y futuro" que -bajo el título "Industria, Energía y Recursos Naturales"- reunió junto al presidente del IIE Manuel Acero, a destacadas personalidades del sector energético español para debatir acerca de la situación del sector y la aportación de la ingeniería en este campo.
El primero de los invitados, Nemesio Fernández-Cuesta, Director General de Upstream en Repsol Explotación, abordó el crecimiento exponencial que está viviendo la demanda energética en los últimos años, sobre todo por parte de los llamados países emergentes, una circunstancia que está agravando el desequilibrio geográfico a nivel mundial. En este contexto, el uso del petróleo está perdiendo mayor importancia en términos relativos frente a otras fuentes energéticas como el gas natural. Asimismo, el uso de energías renovables está creciendo también en la mayor parte de países desarrollados.
En relación con la ingeniería, Fernández-Cuesta destacó la relación que existe con su sector, como prueban algunos datos: en primer lugar, la industria del petróleo es la mayor consumidora del mundo en computación después de la de Defensa. Además, el desarrollo de la ingeniería está permitiendo el desarrollo de tecnología que facilita las perforaciones y la extracción del petróleo, como ocurre en el caso de las plataformas en aguas profundas o las llamadas perforaciones horizontales, que permiten fracturar reservorios inyectando agua a presión con granos de cuarzo.
Los retos del sector eléctrico
El segundo de los ponentes, Ángel Luis Vivar Rodríguez, Director de Política Energética y Desarrollo Sostenible de UNESA, explicó que las empresas que están agrupadas en esta institución son responsables del 76% de la generación de energía eléctrica en España, distribuyen el 97% de la energía que se consume y son responsables del 93% de las ventas de electricidad a los consumidores. En total, facturan más de 30.000 millones de euros en nuestro país, dan empleo directo a 50.000 personas y son un sector intensivo en capital e inversión.
Los retos a los que se enfrentan para los próximos años son, en primer lugar, garantizar el suministro, además de avanzar en la sostenibilidad ambiental y mantener la competitividad. En este sentido, es necesario el desarrollo de la tecnología que incida en una disminución de las emisiones contaminantes, como ocurre en el caso del almacenamiento y captura de carbono o en los avances que se deben producir en el caso de la nuclear y las renovables. En este sentido, el papel de la ingeniería es fundamental. El representante de UNESA también destacó el liderazgo de las eléctricas en el comportamiento responsable de las empresas ante la sociedad y como ejemplo señaló la introducción del buen gobierno corporativo.
Profesionalización y tecnificación de la industria extractiva
César Luaces Frades, Secretario General de COMINROC, Confederación de Industrias Extractivas de Rocas y Minerales Industriales, destacó que, a pesar de que este sector se ha asociado en ocasiones a imágenes negativas como la conflictividad social o los accidentes mineros, la realidad es distinta, pues en la práctica se encuentra muy próximo a la sociedad y está en la base de otros muchos sectores de nuestra economía, como por ejemplo el de la construcción.
Como señaló el experto, uno de los principales problemas a los que se enfrentan es que para abaratar los costes del transporte, es necesario que los centros de extracción estén relativamente cerca de los centros de consumo. Esto ocurre por ejemplo en China. Sin embargo, en Europa los núcleos de población han querido mantenerlos alejados, lo que ha provocado una gran dependencia exterior en este campo. Por eso, tal y como destacó Luaces, es necesario impulsar el abastecimiento sostenible de recursos naturales procedentes de la UE, así como potenciar el uso eficiente de los recursos (desarrollo del reciclaje) y transmitir que la protección de la naturaleza no excluye a la industria extractiva. En definitiva, una mayor profesionalización y tecnificación de esta industria que está mayormente compuesta por PYMES y microPYMES.
Una situación complicada para el sector del acero
Por último, Santiago Oliver, Director de Medio Ambiente, Energía e I+D+i de UNISED (Unión de Empresas Siderúrgicas), destacó en su ponencia que el acero es el segundo producto más utilizado del mundo después del cemento, por su versatilidad, su resistencia y su capacidad de reciclado. Sin embargo, la situación actual es complicada, con muchas plantas que atraviesan problemas económicos.
Oliver subrayó que el proceso de producción de acero es cada vez más complicado y tecnológico, por eso se necesita personal muy cualificado y, en este sentido, la demanda de ingenieros ha aumentado. Según afirmó, los ingenieros diseñan y mejoran los procesos en este sector, por eso desempeñan una labor importante. Sin embargo, los jóvenes profesionales suelen preferir otras especialidades, lo que ha provocado un envejecimiento de las plantillas. En cuanto a las competencias que se requieren en el sector siderúrgico, Oliver destacó el liderazgo, la capacidad para trabajar en equipo, la capacidad de comunicación y la empatía.
Por último, Manuel Acero, cerró el turno de ponencias destacando el hecho de que la demanda de empleo en el sector técnico supone el 45% del total, lo que pone de manifiesto la importancia que tienen en el desarrollo social. En este sentido, afirmó que con la llegada del Plan Bolonia se echa en falta la incidencia en las competencias horizontales de los alumnos, aspectos que antes no se tenían tanto en cuenta.