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Crónica de la Jornada del 19 de mayo de 2011. Sostenibilidad y Tecnologías de la Información y Comunicación.

19/5/2011

 

EL IIE ANALIZA EL PAPEL DE LAS TIC'S EN EL DESARROLLO SOSTENIBLE.

 

Con el avance producido en los últimos años en los ámbitos industrial y tecnológico y la incorporación de los países emergentes al mundo desarrollado, la escasez de los recursos naturales ha pasado a primer plano en el debate internacional. ¿Cómo hacer compatible el crecimiento económico con la sostenibilidad? En esta cuestión, los expertos están de acuerdo en que las Tecnologías de la Información y la Comunicación pueden jugar un papel esencial. Precisamente sobre este asunto se debatió el pasado jueves 19 de mayo en el Instituto de Ingeniería de España, durante la celebración de un encuentro organizado por los Comités de Ingeniería y Sociedad de la Información e Ingeniería y Desarrollo Sostenible del IIE (CIDES). En el debate se puso de manifiesto cómo el avance en las TIC se traduce en una mejor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos existentes.

 

El acto fue inaugurado por Manuel Acero, presidente del IIE, que destacó la importancia del trabajo conjunto de ambos comités del Instituto para mostrar a la sociedad los grandes avances que se están produciendo en el ámbito de las TIC. Vicente Gil, vicepresidente del Comité de Ingeniería y Sociedad de la Información, ejerció como moderador y subrayó el papel que está desempeñando la ingeniería en este proceso.

 

El primero de los ponentes, Carlos Álvarez, vicepresidente del Comité de Ingeniería y Desarrollo Sostenible del Instituto se refirió a la enorme confusión que existe en la sociedad actual respecto a la palabra sostenibilidad, que en ocasiones es utilizada de forma incorrecta. Álvarez explicó que deriva del concepto de desarrollo sostenible, definido en el libro “Nuestro futuro común” presentado por la Comisión Mundial de Medio Ambiente de la ONU en 1987. Entonces, se definió como aquel desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Pero, tal y como apuntó el experto, a esta definición se le debe añadir el desarrollo de nuevas tecnologías que satisfagan estas necesidades futuras sin comprometer a su vez la vida en la tierra, y es en el desarrollo de estas nuevas tecnologías dónde los ingenieros deben contribuir con su conocimiento.

 

El vicepresidente del CIDES puso de manifiesto la importancia de esta cuestión aportando una serie de cifras: la población mundial ha aumentado en un 67% en los últimos 35 años y se espera que para el 2050 crezca un 33%. A su vez, las necesidades de alimentos crecerán en un 63% y en un 91% la energía. “Los recursos son los que son”, subrayó Carlos Álvarez, por lo tanto es necesario “desarrollar nuevas tecnologías que nos permitan gestionar esto de forma eficiente”.

Cambio en la conciencia colectiva

 

La segunda de las ponencias corrió a cargo de Francisco Marín, presidente del Área de Actuación de I+D+I de Ametic -Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, las Tecnologías de la Información y la Comunicación, de las Telecomunicaciones y de los Contenidos Digitales- que apuntó al cambio que se está produciendo en la conciencia colectiva mundial respecto al aprovechamiento de los recursos. “Hemos pasado de un comportamiento claro de derroche, en el que se han malgastado recursos, a una etapa de estrategia de desarrollo sostenible, en la que se habla de otros conceptos como eficiencia energética, ahorro, austeridad”, explicó el experto.

 

Durante su exposición, Marín hizo referencia a las previsiones que existen en el sector de las TIC, que en España tiene un volumen de negocio que supera los 88.000 millones de euros. “Los dispositivos TIC en el mundo van a crecer en los próximos años de manera desproporcionada, lo que puede llevar a pensar que se pueden convertir en una amenaza para la sostenibilidad”, aseguró. “Pero lo cierto es que los expertos apuntan a que el balance entre los efectos negativos sobre el medio ambiente y los positivos, ganan éstos últimos. Las TIC crecen mucho, pero se comportan de por sí de forma sostenible”. Marín destacó la importancia de proporcionar información constante a los usuarios acerca del consumo de la energía, algo posible con las Tecnologías de la Información y Comunicaciones, así como el hecho de que si el mundo se llenara de dispositivos inteligentes, se podría reducir mucho más el gasto energético.

 

José Arrojo, Director de Tecnología e Innovación de Endesa, afirmó en su ponencia que en los próximos 25 años se duplicará el consumo eléctrico mundial, lo que pone de manifiesto la necesidad de adoptar comportamientos diferentes en la gestión de la energía. En este sentido, aseguró que los objetivos 20/20/20 propuestos por la UE respecto a la emisión de gases de efecto invernadero y el empleo de energías limpias, se han quedado pequeños, pues ahora se plantean otros mucho más ambiciosos. En este sentido, el papel que jueguen las TIC es imprescindible. “La eficiencia energética y la innovación tecnológica son las dos palancas de las que disponemos para actuar para lograr un desarrollo sostenible”, aseguró.

 

Arrojo expuso durante el acto celebrado en el IIE el proyecto de creación de una Smart City que la compañía Endesa está liderando en Málaga, que pretende integrar de forma óptica las fuentes de energía renovable en la red eléctrica. Se trata de una iniciativa llevada a cabo en un barrio de la ciudad andaluza, que tiene como objetivo demostrar cómo es posible conseguir, con el desarrollo de estas tecnologías, un ahorro energético del 20%, así como una reducción de emisiones de más de 6.000 toneladas de CO2 al año. Y para lograrlo, entre otras cosas, se están estableciendo nuevos contadores inteligentes desarrollados en el marco de la telegestión, se están instalando sistemas avanzados de telecomunicaciones y telecontrol para actuar de forma automática sobre la red de distribución, haciendo posible una nueva gestión de la energía. Además, se están gestionando sistemas de almacenamiento energético en baterías para facilitar su consumo posterior en la climatización de edificios, el alumbrado público y el transporte eléctrico y se espera potenciar el uso de coches eléctricos.

 

La conectividad, garante de sostenibilidad

 

La siguiente de las ponencias corrió a cargo de Ana Altadil, responsable del proyecto Smart Mobility de Telefónica, que expuso la importancia de la conectividad como garante de la sostenibilidad en el coche eléctrico. Altadil destacó el hecho de que en España, el transporte supone el 39,35% del consumo de energía final. Y el 98,9% de la energía consumida en este sector procede del petróleo. En total, produce el 29,4% de las emisiones de CO2 a la atmósfera. Sin embargo, un 85% de la población española no está dispuesta a adoptar este vehículo por diferentes razones: la escasa autonomía (150 kilómetros), la poca fiabilidad y la falta de estructuras de recarga. Por eso es importante el desarrollo tecnológico que contribuya a facilitar información al usuario respecto a la situación de la batería de su vehículo, así como el establecimiento de más puntos de recarga que transformen la percepción de los usuarios.

 

Altadil recordó el papel del vehículo eléctrico en el desarrollo sostenible: permite la carga nocturna, lo que contribuye a equilibrar la curva de la demanda energética que en nuestro país es totalmente opuesta entre el día y la noche. Además, facilita la integración de las energías renovables y puede servir como sistema de almacenamiento y revertir energía a la red. En este sentido, la experta apuntó a la colaboración que su compañía está prestando para impulsar el uso del coche eléctrico en el proyecto de Smart City de Málaga, donde se han ampliado los puntos de recarga y se ha establecido un sistema de leasing entre la población.

 

José Luis Molina, Director de Desarrollo de Telvent -proveedor líder en Estados Unidos de información y servicios TIC para el sector agrícola- abordó la importancia de estas tecnologías en el ámbito de la agricultura. “El agrícola es un mercado dinámico, en crecimiento y clave para la sostenibilidad”, apuntó Molina, que destacó “la oportunidad significativa de mejora que pueden aportar las TIC en la situación actual”. El experto expuso el reto de la agricultura en el mundo. La demanda mundial se duplicará en 2050. El número de personas con rentas superiores a 16.000 dólares pasará de 250 millones en 2000 a 2.100 millones en 2030. “Esto va a provocar una reestructuración en la gestión de los recursos críticos -tierra cultivable, agua..- que tiene que ir encaminada a doblar la producción con menos agua y la misma tierra”.

 

Según el Director de Desarrollo de Negocio de Telvent, las TIC pueden desarrollar una gran labor en el campo de la eficiencia en el uso del agua y de la energía, así como en el control y gestión de parcelas, en la agricultura de precisión (midiendo, dosificando, posicionando y optimizando), en la gestión de la cadena de suministro y distribución, en la gestión y optimización de las compras y en la promoción, comercialización y el contacto con los distribuidores y el consumidor final.

 

Más inteligencia militar

 

La última de las exposiciones corrió a cargo de Manfredo Monforte, Doctor Ingeniero de Armamento del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos, MBA por la Universidad de Houston y Responsable de Arquitectura e Interoperabilidad de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones del Ejército de Tierra, que analizó la contribución de las TIC a la sostenibilidad frente a “casus belli”. Monforte destacó que hasta la II Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam, los avances de la tecnología produjeron un mayor impacto en las guerras. Sin embargo, desde entonces, el desarrollo de las TIC han proporcionado una mayor inteligencia militar, lo que contribuye a disminuir el impacto sobre el ser humano y el medio ambiente.

 

El experto afirmó que “las TIC permiten además basar el combate en los efectos (caso de la operación que acabó con la vida de Ben Laden, que evitó bombardeos generalizados), así como gestionar el campo de batalla vacío, evitar los impactos que causan los entrenamientos en el desarrollo sostenible y aplicar el concepto NEC (Network Enabled Capability)” que hace referencia al concepto de la ingeniería de los sistemas en red que permiten la colaboración entre las diferentes partes del sistema.

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