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La Carrera Espacial, la llegada del hombre a la Luna

10/7/2019

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El pasado 4 de julio el Comité de Espacio del Instituto de la Ingeniería de España organizó la jornada “La Carrera Espacial” Esta fue la primera jornada sobre un ciclo de la exploración espacial, este ciclo se realiza con motivo del 50º aniversario de la llegada del hombre a la Luna, que será el próximo 20 de julio. Presidió la jornada Dª. Isabel Vera Trallero, presidenta del Comité de Espacio del I.I.E, quien presentó la jornada y al ponente que contamos para esta ocasión, D. Alberto Martos, Ingeniero de Telecomunicación, que ha trabajado durante más de 37 años en el sector Aerospacial español mediante las sociedades INTA-NASA en Fresnedillas e INTA-ESA en Villafanca.

 

Comenzó la jornada realizando una introducción sobre los antecedentes del programa Apolo y el punto de partida del mismo, la 2 Guerra Mundial y la Guerra Fría, donde el proyecto Apolo surgió como escaparate de la Carrera Armamentística. El avance tecnológico y militar desde la 2ª GM hasta nuestros días se ha visto incrementado exponencialmente, el programa Apolo fue la demostración de innovación y avances tecnológicos de EE.UU. hacia el resto del mundo, pero especialmente frente a la URSS.

 

Las bombas lanzadas por U.S.A. a Japón en Hiroshima y Nagasaki fueron un aviso y una demostración de poder a la URSS y una “vía rápida” para acabar con el último país del eje. Aunque sus raíces están en las primeras tecnologías de cohetes y en las tensiones internacionales que siguieron a la Segunda Guerra Mundial, la Carrera Espacial comenzó tras el lanzamiento soviético del Sputnik 1 el 4 de octubre de 1957. El término se originó como analogía de la carrera armamentística, donde los cohetes eran los elementos principales, los misiles lanzados desde un punto del planeta a otro, sin la necesidad de exponerse. La carrera espacial se convirtió en una parte importante de la rivalidad cultural y tecnológica entre la URSS y Estados Unidos durante la Guerra Fría. La tecnología espacial se convirtió en una prioridad particularmente importante en este conflicto, tanto por sus potenciales aplicaciones militares como por sus efectos psicológicos sobre la moral de la población y la demostración de poder sobre sus contrincantes.

 

La Carrera Espacial empezó de forma inmejorable para los soviéticos, habían puesto en marcha el primer satélite adelantándose por mucho a los americanos, el Sputnik ruso se lanzó 1 el 4 de octubre de 1957, con un peso de 85 Kg, mientras que los americanos no habían ni lanzado un satélite de 5 Kg. Un mes después la URSS lanzó un segundo satélite de 508 Kg con “la perrita Laika” y tiempo después un satélite de casi 1.5 Toneladas. Meses después los estadounidenses lanzan dos satélites pero de 1.5 Kg y 14 Kg, están muy lejos de los rusos. La clave estaba en el poder de lanzamiento de los rusos, cuando despegaban los cohetes comunistas, tenían 32 motores empujando a la vez con más de 80 Toneladas de empuje cada motor, esta era la gran ventaja de los soviéticos.

 

El 1 de octubre de 1958 se funda la NASA, el estudio y conquista del espacio deja de estar en manos de los militares y pasa a un grupo de físicos e ingenieros expertos en materia espacial. Mientras tanto la URSS seguí aventajando a los americanos con los programas Lunik y Sputnik realizando los primeros viajes espaciales, paseos espaciales y siendo los primeros en enviar a un hombre al espacio, siendo los primeros en enviar una sonda que llegara a la Luna y otra que fuera capaz de dar la vuelta a la Luna y mostrar su “cara oculta”. El soviético Yuri Gagarin se convirtió en el primer cosmonauta con éxito cuando entró en órbita en la nave rusa Vostok 1 el 12 de abril de 1961, los americanos seguían a la estela de todos los avances rusos que iban varios pasos por delante. Además mientras que los americanos seguían teniendo posiciones mayormente machistas, la URSS ya incorporaba a mujeres astronautas a sus operaciones.

 

 

 

La NASA consiguió grandes avances con el cálculo de la “órbita de retorno libre” en el que un viaje de 200 horas permitía dar la vuelta a la luna y volver empleando las propias atracciones que generan la Tierra y la Luna, pero si se quería alunizar había que frenar en el punto más cercano dentro de esta órbita. Para responder a los éxitos de la URSS, EE.UU. empezó a realizar pruebas con chimpancés y vuelos suborbitales. Con la llegada de Kennedy al poder, este se da cuenta de que los rusos les aventajan por mucho y adelantarles a corto plazo es imposible, por ello tenían que poner las vistas en el futuro, nace así el proyecto Apolo “Decidme algo que nosotros podamos hacer y los rusos no, porque si los rusos lo pueden hacer, lo harán antes que nosotros… - Pongamos un hombre en la luna”. El presidente Kennedy asegura que antes de que acabara el decenio pondrían un hombre en la luna, esto es conocido como “el órdago de Kennedy” ya que cuando dijo eso, no habían puesto ni a un hombre en órbita. A pesar de los grandes avances que estaban realizando los americanos, seguían por detrás de la carrera espacial, los soviéticos habían sido capaces de enviar hasta 3 hombres al espacio juntos, pero la distancia se iba recortando.

 

El ingeniero que dio con la clave del proyecto fue John Houbolt con el método L.O.R. que consistía en el desdoblamiento del cohete, una parte se queda orbitando, baja una parte y sólo sube una parte de esa parte que ha bajado. Con este modelo, se consigue resolver los problemas de peso, empuje y traslación, habían creado cápsulas capaces de ser maniobradas y por lo tanto tenían que practicar el atraque y manejo de las mismas. Con el envío de seres humanos al espacio bajo control, lo siguiente era conseguir llegar a la luna, primero se enviaron una serie de sondas, satélites y demás instrumentos, para recabar información sobre la luna, fotografías, datos, gravedad, etc, con el objetivo de posar al primer humano allí. El primer vuelo Apolo colocó el primer “luna orbiter” en la sección A-3, lugar escogido para el aterrizaje debido a sus condiciones geográficas y geofísicas, por primera vez en toda la carrera espacial, los americanos tomaban la delantera.

 

Con el programa Apolo se sucedieron varias generaciones, el Apolo 8 dio diez vueltas a la luna y posteriormente regresó a la Tierra, el Apolo 10 reconoció el terreno y las maniobras necesarias para poder alunizar y finalmente el Apolo 11, el 20 de julio de 1969, fue el primer vuelo tripulado en posarse en la luna. El aterrizaje del Apolo 11 no se vio exento de complicaciones, llegó al punto “A” más deprisa y más alto de lo que se había calculado, este exceso de altura y velocidad propició que aterrizara a 8 kilómetros de donde se tenía previsto y tuvieron que improvisar un nuevo punto de alunizaje, además este exceso de velocidad, propició que gastaran más combustible del previsto, por suerte, aún les quedó el suficiente.

 

Con el alunizaje del Apolo 11 y la llegada de Neil Armstrong a la Luna, se convirtió en el primer ser humano en pisar suelo no perteneciente a la tierra, Estados Unidos había remontado la carrera espacial y la había ganado, había comenzado la colonización del espacio. 

 

Como dijo Neil Armstrong: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”

 

 

 

 

 

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